Primer partido de una segunda vuelta clave, y no sólo para el Coruxo, también para todos los equipos de un subgrupo dónde nadie tiene garantizada la victoria, muchos equipos que empezaron con altas expectativas y muy fuerte inversión, pero que no les garantiza nada, esta segunda vuelta será un campo de minas.

Por una temporada cargada de sobresaltos y el desarrollo de la competición supeditado a la situación sanitaria. De diez equipos que componen el subgrupo, cuatro conjuntos tienen disputado un partido menos. Y la misma situación en todos los subgrupos.

Y para esta jornada se espera que también se suspendan partidos por la situación sanitaria. En medio de toda esta vertiginosa situación lo mejor es mantener la calma y creer en las cualidades de uno mismo.

Ahí es donde el Coruxo es un equipo con una mentalidad tan fuerte como positiva. El equipo de Michel Alonso es muy consciente que en la primera vuelta por fútbol fue superior al Zamora, solamente la falta de pegada en ataque, y un despiste defensivo, le privaron en aquella ocasión de una victoria merecida, había ganado el Zamora 0-1, y en las siguientes jornadas consiguió darle continuidad a su buen estado de forma.

Y por otra parte, nadie pensaba que la dinámica adversa acompañaría al conjunto vigués en una primera vuelta sin gol. Pero lo que está muy claro, que la solución a todos los males pasa por tener fútbol, trabajo, y creer en lo que hace uno mismo.

En esa trilogía de superación está la clave para poder enderezar la nave, y es por donde se mueve el Coruxo diariamente, a pesar que este domingo enfrente estará un equipo, Zamora CF, que de los quince puntos que tienen el casillero diez los consiguió jugando en su propio campo.

Cierto es, que lleva disputado un partido más como local, pero el papel que hizo en la primera vuelta se puede calificar de muy brillante. En la jornada anterior el conjunto rojiblanco se impuso en por 1-0 al RC Deportivo. Y el Coruxo en Barreiro hacía suficientes méritos, para como mínimo, conseguir un punto, y finalmente en el último minuto encajaba el gol de la derrota en un balón dividido en la frontal de su área.

Muchas lecturas arroja la actual temporada y ya no se esgrimen argumentos que si este equipo, el otro, ó el de más allá, pertenecen a otra liga. Puede llegar el Pontevedra a O Vao, a pesar de ser uno de los equipos que mejor fútbol despliega, y perder 3-0, presentarse el Celta B en Riazor y ganar con autoridad, y así muchos más resultados sorpresivos qué jornada tras jornada se están dando. Lo más llamativo es que esto mismo también sucede en todo el panorama futbolístico de este país, desde Tercera a Primera División.

Un fútbol supeditado a nuevas normas sanitarias, los viajes ya no son como siempre han sido, los campos de fútbol en su ambiente no son lo mismo, y así un largo etc etc etc… Donde la piedra angular es la desconexión, en un mínimo porcentaje, cierto, pero lo suficiente como para generar incidencias de todo tipo. Este domingo toca, sí o sí, resarcirse y empezar la escalada.